Si buscas dónde comer en Oviedo la mejor fabada, has llegado al lugar adecuado. En La Corte de Pelayo llevamos años perfeccionando uno de los platos más emblemáticos de la gastronomía asturiana: la fabada. No se trata de un plato que simplemente preparamos; es un plato que trabajamos cada día con mimo, respeto por la tradición y una exigencia sin concesiones en cada ingrediente.
La fabada asturiana: mucho más que un cocido
La fabada asturiana es el plato estrella de la cocina tradicional de Asturias y uno de los guisos más reconocidos de toda España. Su base son las fabes, unas alubias blancas grandes y mantecosas de la variedad Phaseolus vulgaris, cultivadas en el Principado y protegidas desde 1996 por la Indicación Geográfica Protegida (IGP) de la Faba Asturiana. Esta distinción garantiza su origen, su calidad y las condiciones de cultivo que las hacen únicas.
Junto a las fabes, el protagonismo lo comparte el compango: el conjunto de embutidos ahumados que aportan sabor, cuerpo y ese aroma inconfundible al caldo. El compango tradicional incluye chorizo asturiano ahumado, morcilla asturiana también ahumada, lacón —la extremidad delantera del cerdo, curada en salazón y desalada previamente— y panceta curada, que aporta la grasa necesaria para dar untuosidad al guiso. Cada uno de estos elementos tiene un papel insustituible en el resultado final.
El secreto está en la técnica y en el producto
Una fabada excepcional no nace de una receta secreta, sino de la suma de decisiones correctas tomadas en cada paso. Empieza por el remojo: las fabes necesitan al menos doce horas en agua fría antes de la cocción. Después llega el proceso más importante, la cocción lenta a fuego muy bajo, el famoso «chup-chup» asturiano, durante dos o tres horas sin remover con cuchara para no romper las fabes. En ese tiempo, los sabores se fusionan y el caldo adquiere esa textura sedosa que distingue a una buena fabada de una mediocre.
Existe además una técnica tradicional llamada «asustar las fabes» que consiste en añadir un chorro de agua fría a mitad de la cocción para cortar el hervor de golpe. Esto evita que las pieles se separen de la alubia y contribuye a que la textura final sea perfecta. Por último, y aunque pocas veces se menciona, el reposo es fundamental: una fabada está siempre mejor al día siguiente, cuando los sabores han tenido tiempo de integrarse por completo.
En La Corte de Pelayo aplicamos todo esto con rigor. Pero si hay algo que marca la diferencia real, es la materia prima. Seleccionamos las fabes con el mismo criterio con el que elegimos cada producto que entra en nuestra cocina: origen asturiano, temporada y calidad sin concesiones. No trabajamos con fabes de cualquier procedencia ni con compango industrial. Cada pieza del compango viene de productores de confianza que comparten nuestra manera de entender el producto.
Cómo servimos nuestra fabada: tradición con criterio propio
Una de las decisiones que más nos definen es la forma en que presentamos la fabada. Servimos el compango y las fabes por separado, respetando la tradición y permitiendo que cada elemento luzca por sí solo. El cliente recibe las fabes en su caldo por un lado, y el compango en una fuente aparte. Así cada comensal decide cómo quiere combinarlos, a qué ritmo y en qué proporción. Creemos que esta manera de servir honra el trabajo que hay detrás de cada ingrediente.
No hay secreto. Hay criterio y constancia. Esa es la filosofía que aplicamos en La Corte de Pelayo a todos nuestros platos, y la fabada no es una excepción. La fabada asturiana de La Corte de Pelayo pertenece a la categoría de los platos que se trabajan, no solo se hacen.
Finalistas en el concurso La Mejor Fabada del Mundo
El concurso La Mejor Fabada del Mundo, organizado por el Ayuntamiento de Villaviciosa junto con Gustatio, representa el mayor reconocimiento que puede recibir un restaurante en este plato. El formato del certamen garantiza la máxima objetividad: un jurado de quince expertos gastronómicos visita de forma anónima y sin previo aviso los restaurantes inscritos de toda España. La fabada que el restaurante sirve cada día es la que el jurado juzga. No hay versiones especiales, no hay preparación previa. Solo el trabajo habitual.
En 2018, 2019 y 2020 llegamos como finalistas de este exigente concurso. Que un restaurante de Oviedo alcance la final en tres ediciones consecutivas, compitiendo contra más de cien establecimientos de toda España, no es casualidad. Es el resultado directo de mantener un estándar de calidad constante, año tras año, sin atajos. En 2019 además recibimos la Mención Especial del jurado, compuesto entre otros por Pedro Morán de Casa Gerardo —uno de los cocineros asturianos más reputados y referente nacional de la cocina tradicional elevada— y José Antonio Campoviejo de El Corral del Indianu.
Para nosotros, estos reconocimientos no son un punto de llegada, sino una confirmación de que el camino que seguimos es el correcto. Nos motivan a seguir mejorando y a mantener el compromiso que tenemos con nuestros clientes y con la gastronomía asturiana.
Dónde comer en Oviedo la mejor fabada: ven a La Corte de Pelayo
Si estás en Oviedo y quieres vivir la experiencia de una fabada asturiana elaborada con producto de primera, técnica honesta y vocación de excelencia, te esperamos en La Corte de Pelayo. La fabada está disponible en carta todos los días, tanto al mediodía como por la noche. No hace falta una ocasión especial para disfrutar de un gran plato. Solo hace falta querer comer bien.
Dónde comer el mejor cachopo de Asturias según el Diario el Comercio


